¿Cuántos Poljeznyj idiots hay en tu organización?

Por: Alejandro Martín. Socio Director de TDSystem

“A los listos inútiles sólo les hacen caso sus tontos útiles”. García Martínez, L.A.

¡Se acabó! Ya estoy hasta allí de este par de ….

Te preguntarás por qué me he puesto así, ¿no?

Te cuento: dos compañeros han sido relegados a tareas rutinarias por haber sido utilizados por un listillo. Vamos, que, según ellos, han sido dos tontos útiles en manos de un listo inútil.

Antes de continuar, debería aclararte que yo antes no me ponía así. Hasta hace poco, en temas de tontería era un romántico. Ahora añoro esos tiempos en los que, cuando eras o te ponías tonto, tenías ese toque de entrañable tozudez e insobornabilidad que te daba cierto atractivo.

Te preguntarás por qué he cambiado y he de decirte que porque la tontería también ha cambiado. No en magnitud ni intensidad, eso sigue igual, sino que ahora la tontería tiene su punto de egoísmo, su buena dosis de mala fe y está a la venta a cualquiera que prometa algo. Su mercado tiene.

Por qué te digo esto. Lo hago porque dos de mis compañeros apostaron en la intriga para desbancar al director general. Les capitaneaba el nuevo jefe del departamento, que, todo sea dicho, es el típico listo inútil.

No quiero que pienses ahora que yo apuesto por las altas jerarquías. No es eso. Con el director general, lo justito. Pero he de decirte que lleva el cargo con dignidad; mejorable, sí, pero con dignidad.

En cambio, el jefe de departamento es para hacérselo mirar. ¡Ojo! No tengo nada en contra de él. Simplemente decirte que no era la primera opción de la Dirección. El preferido se despidió y, como solución provisional, nos pusieron a este como “jefe parche”.

Pero, lo de “parche” no lo llevaba bien. Es listo ¿eh?, aunque también lo suficientemente inútil como para no transformar su listitud en resultados. Y, como no conseguía logros departamentales, se propuso desbancar al director general, prometiendo lo imprometible: ser futuros jefes departamentales a los que le apoyaran.

Estos dos compañeros se sumaron rápidamente a tal intriga. Dicen que de buena fe, que siempre mirando por el bien de la empresa, …  Vamos, según ellos, querían lo mejor para todos.

No creo que tenga que decirte que el jefe parche ha perdido la batalla y ahora ellos han sido relegados. Andan por ahí diciendo que un listo les ha utilizados y abusado de su buena fe.

Y yo me pregunto: ¿utilizados?, sí. Pero de lo de la buena fe, me cuesta encajarlo. Aunque no sé si es porque todavía soy de esa clase de tonto de luces justas, tozudez irredenta y sonrisa bobalicona.

Probablemente mis compañeros ya estaban en una categoría superior: la de tontos aprovechados o postmodern idiot en la que, si la jugada sale bien, ellos son los listos; pero si sale mal, son víctimas inocentes.  ¡No son listos ni nada estos tontos!

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