¿El éxito tonto del jefe o jefe tonto con éxito?

 Por: Alejandro Martín – Socio-Director de TDSystem

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A los tontos les es difícil reponerse de su éxito.

La veía a través de la puerta y el desencanto se reflejaba en sus labios. Cerró el bloc de notas y salió del despacho.

-Esto es una m….. –Murmuró Penélope-, otra vez con esas ínfulas y ese aire de superioridad que le viene grande.

-¿Qué?

-No, nada. Qué algunos son capaces de atribuirse hasta los resultados del azar.

Pavencio, su jefe, el año pasado había tenido un año de gloria, es ese año que todos tenemos alguna vez en la vida. Para los maledicentes lo del año glorioso fue debido al crecimiento del mercado, pero él no tenía ninguna duda de que había sido obra suya y sólo suya. Sea como fuere, el triunfo se le ha subido a la cabeza y al no hallar en ella demasiadas ideas sensatas, se le ha quedado allí alojado de por vida.

-¿Qué quiere esta vez? –me atrevo a preguntar.

-No lo sé, pero es que confunde ir a la última con talento y no necesariamente una es sinónimo del otro. No podemos seguir así.

-¿Así?

-Sí, llevamos tres trimestres cambiando a cada momento de estrategia, deshaciendo hoy lo que hicimos ayer y nada, que los números no salen.

-¿Y por qué no os paráis un momento a reflexionar y hacéis algo más sencillo?

-Eso le digo, pero es que dice que el éxito consiste en no parar, en poner permanentemente en marcha ideas rompedoras, aunque yo creo que muchas de ellas están más cerca del histrionismo que de la genialidad. Él dice que es cuestión de ser novedoso, aunque yo creo que nos aproximamos más a la banalidad que a la novedad.

-Perdona, pero lo suyo ¿es natural o sobrevenido?

– Yo creo que es una fashion victim de esa necesidad de mostrar que se está a la última: ayer un poco abrazaarboles, hoy un tanto hipsters entrado en años y mañana probablemente un cibermanager sobrevenido. Y ya ves, así estamos, trabajando a golpe de ocurrencia.

Me pasó por la mente decirle que tal vez si su jefe diferenciara entre lo atrevido y lo patético les iría mejor. Lo pienso, pero no me atrevo. Mientras, ella, un poco rígida y contrariada, vuelve a pasar junto a mi mesa en dirección al despacho de su jefe. Su andar es rotundo proyectando sobre el suelo un peso que su cuerpo menudo no tiene pero que su cabreo compensa con creces.

-Mira –oí que le decía a su jefe-, ¿Y si probamos otra cosa? No sé, por cambiar,algo sencillo, sin demasiados aspavientos.

-Gracias –responde Pavencio-, tendré en cuenta tu propuesta, pero es que ahora nos hace falta algo con un poco más de, ¿cómo te diría?, chispa.

Penelope salió del despacho con la sensación de que a su jefe le costaba diferenciar entre preparación y petulancia, con la duda sobre sí la tontería tenía fecha de caducidad o era perpetua y con la certeza de que ningún tonto se sobrepone de un éxito fugaz.

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2 comentarios sobre «¿El éxito tonto del jefe o jefe tonto con éxito?»

  1. Buenos días…
    Gracias por estos amenos minutos…:o)
    Pavencios tenemos unos cuant@s. Mi pregunta es que, a no ser que ese Pavencio sea el propietario de la empresa y no tenga que reportar a nadie, que él exista en la empresa con este estilo personal, ¿no dice mucho a la vez de la persona que le dirige?? No quiero a Pavencio, y me cuestionaría si quiero a su jefe…

  2. Te felicito Alejandro, tus artículos son con sorbos de agua en días de mucho calor…

    He empezado a retwitearte… Recibe un abrazo.

    Jonatan GARCIA

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