¿Realidad sencillita o auto relato complicadito?

Por: Alejandro Martín. Socio Director de TDSystem

“Algunas veces, un cigarro es solo un cigarro.” Freud

Hoy vengo con buen cuerpo a trabajar. Mira, no todos los días son así, pero hoy toca. Y qué mejor que empezar metiéndote al cuerpo un poco de cafeína. No es tan mala como dicen y te revoluciona un poco.

Hoy todo pinta bien y lo último que esperas es encontrarte con el complicado de turno.   Pero ahí lo tienes, apalancado contra la máquina del café y dispuesto a que este día el café sepa un poco más amargo de lo habitual.

He de elegir entre dar media vuelta y perderme el café o acercarme a la máquina y saludar. Elijo lo segundo y, sin otro ánimo que ser cortés, digo:

-¿Qué tal, parece que hoy va a hacer un buen día?

-No te creas. El jefe me ha dicho que va a cambiar el sistema de planificación del trabajo. Seguro que cambia por cambiar, por aparentar que hace algo o tiene una segunda intención.

Uno a primera hora espera alguna palabra de ánimo, que no de desánimo. Pero con este personaje, no hay manera. Por ello respondo:

-Bueno, cambiar algo para que funcione mejor, puede es oportuno.

-Estamos bien como estamos. No te extrañe que quiera colgarse alguna medallita. Qué rondará por su cabeza -sentencia.

Para nuestro amigo la palabra jefe y bueno en la misma frase no es posible. Yo no digo que algunos de los cambios que ha hecho deberían haber sido bien comunicados y algún otro mejor fundamentado. Por ello le pregunto:

-¿Conoces los motivos de este cambio? ¿Seguro que no mejoraremos con él?

-No lo creas. Sospecho que quiere prescindir de alguno de nosotros o que trabajemos más.

-¿Tienes alguna información que lo corrobore?

-No, para qué. Te contará una historia que después no cumplirá. Si esto ya me lo sé yo.

No soy psicólogo como bien sabes. Pero yo sospecho que aquí hay más de miedo e inseguridad personal que datos contrastados. Por ello pregunto:

– Cuando te lo ha dicho, ¿le has pedido alguna explicación de los motivos del cambio? Tal vez el cambio que pretende nos facilite nuestro trabajo.

-Lo dudo mucho. Si te propone alguna cosa, desconfía. Te lo digo por experiencia. Ya ni me molesto en preguntar -me responde.

No voy a desmerecer la calidad de cuentista del jefe, ni su capacidad para tener segundas intenciones. Tiene sus momentos gloriosos. No lo niego. Pero, ahora dudo si estoy ante una situación de mejora o ante un artista complicando lo sencillo, sustituyendo la información por maledicencia y, sobre todo, en la elaboración de un relato que camufla sus inseguridades.

Llegados a este punto, no sé si la vida es muy sencilla y la complican personajes como este o es complicada y este es uno de los voceros que nos avisa de ello. ¿Tú que crees?

Mira, ¿sabes qué? Me voy a tomar el café que el día promete.

 

 

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